DIDE es una herramienta del tutor de aula. Quien necesita conocer a sus alumnos eres tú, porque eres quien está con ellos cada día. Esta guía responde a las cuatro preguntas que todo docente se hace al empezar.
Igual que un médico necesita conocer el motivo de la consulta antes de tratar a un paciente, un tutor necesita conocer a cada alumno para sacar lo mejor de él o de ella. DIDE ordena lo que ya observáis tú y la familia, y lo convierte en un perfil de características únicas por alumno. Sin etiquetas y sin diagnósticos.
El tutor conoce, acompaña y trabaja desde el aula desde el primer día. La familia aporta la mirada de casa, la que tú no puedes ver. El equipo de orientación asume los casos más complejos, los que requieren mayor especialización, con el caso ya contextualizado y con lo que el tutor ha observado y trabajado en el aula.
Lo que DIDE aporta es la primera capa: reunir lo que ya observáis, ordenarlo y ponerlo en manos de quien tiene que decidir el siguiente paso.
Aquí trabajas prevención en estado puro. A los 4-6 años, muchas necesidades de aprendizaje son todavía características únicas de cada niño, y lo que se acompaña ahora suele resolverse con naturalidad. Y hay algo más: el niño empieza a conocerse a sí mismo, a saber qué se le da bien y qué le cuesta, antes de que nada se consolide.
Conviven las dos miradas. En el primer ciclo sigues previniendo, igual que en Infantil. A partir de ahí empiezas a darle al alumno sus propias herramientas, para que llegue a Secundaria con sus técnicas ya aprendidas y aquello que es una característica suya no acabe convertido en una dificultad.
Aquí ya no hablamos de prevenir. Hablamos de conocer a quien tienes delante y tener en cuenta sus características al enseñar, que es justo lo que dice el símil del médico. Muchos alumnos llegan arrastrando algo que nadie conoció a tiempo, y con la carga emocional que eso deja. Conocer el origen te permite trabajar sobre la causa y no solo sobre el síntoma.
Las tres primeras son el uso habitual del curso. Las demás las decide cada centro, o tú mismo según lo que necesites.
Antes de que se incorpore al centro, hasta dos meses antes.
Llegas conociéndole. Permite asignar tutorías con criterio, equilibrar los grupos y preparar su acogida desde el primer día.Antes de derivarlo, el tutor cumplimenta DIDE.
El caso llega contextualizado y priorizado. Orientación no empieza de cero y puede dedicar su tiempo especializado a quien más lo necesita.Detrás de cada suspenso hay un motivo.
Funciona como filtro natural de los casos que merecen una mirada, sin que tengas que decidir a priori quién la necesita.Infantil a Primaria y Primaria a Secundaria.
Los momentos de transición son donde más información se pierde. Aquí se conserva y viaja con el alumno.El uso más rentable pedagógicamente de todos.
Permite conocer una necesidad hasta diez años antes de que aparezca como problema en Secundaria.Lo usas cuando lo consideres, sin pedir permiso a nadie.
Es tu herramienta y es tu criterio profesional. No hay solicitud previa ni lista de espera.Cuando una familia lo pide o expresa una preocupación.
Es un servicio que el centro ofrece y que las familias valoran. Refuerza el vínculo y convierte la tutoría en un espacio de soluciones.DIDE se adapta al uso real del aula. Localiza tu situación y actúa en consecuencia.
Invitas primero a las familias. Conforme van contestando, ya ves el perfil del alumno. Contestas tú solo si algo no cuadra con lo que ves en el aula.
Si finalmente no contestan, contestas tú. Mejor trabajar al menos con tu visión como docente que quedarnos sin información del alumno. Y queda constancia de que el centro invitó a la familia.
Contestas tú primero para obtener un perfil rápido con fortalezas, necesidades y pautas. Invitas a la familia después, para completar la mirada.
Hazlo poco a poco. Empieza por los alumnos cuyas familias ya han respondido: esas familias son las primeras que querrán saber el perfil y qué trabajar desde casa.
La administración del centro puede pasar DIDE antes de que lleguen en septiembre. Aquí el docente no contesta, solo la familia. Así tenéis la foto inicial de cada alumno nuevo. Durante el curso se trabaja teniendo en cuenta ese perfil, y a mitad o final de curso se hace otro estudio para medir la evolución.
Paso a paso, con las pantallas reales de la plataforma. Cinco minutos.
Ver cómo se hace →Aquí empieza lo interesante, y desde el primer momento. En cuanto un participante responde, cada indicador abre cuatro puertas: qué mirar en el aula a esa edad, cómo acompañar en el día a día, qué hacer en clase esta semana y referentes para hablar con él o con ella.
Empieza por los indicadores en rojo y sigue después por los ámbares. Ese orden ya te ordena el trabajo, sin que tengas que decidir nada más.
Por alumno. Abres su perfil y ves qué necesita, para tenerlo en cuenta en tu día a día con él.
Por indicador. Ves cuántos de tus alumnos necesitan lo mismo y trabajas una pauta que sirve para varios a la vez.
Por grupo. Ves qué indicador afecta a más alumnos de la clase y priorizas por ahí.
Es el indicador de aprendizaje que más aparece, y casi siempre pasa desapercibido: el alumno parece distraído o poco trabajador cuando lo que ocurre es que la información se le cae por el camino.
Del área emocional es el que más se nota en el aula y sobre el que más puedes hacer tú mañana mismo. Además suele ser la punta de otra cosa: un alumno que se frustra rápido muchas veces arrastra una dificultad de aprendizaje que nadie conoció.
El gesto es uno solo: lees la pauta, la aplicas en clase y vuelves a Mi Plan para marcar que la has aplicado y anotar qué te ha parecido. Así queda constancia del trabajo que ya haces cada día en el aula, que no siempre se ve, y el centro dispone de datos para saber qué está funcionando mejor.
Cada alumno tiene sus propias características, tenga o no un diagnóstico. Conocerlas es el primer paso, y los recursos de mejora son la herramienta para acompañarle desde ahí.
Estos son los cuatro supuestos en los que conviene hablar con orientación antes de compartir el resultado con la familia. No hace falta que te los aprendas. Si tu centro los tiene activados, la propia plataforma te lo recuerda dentro del estudio en el momento en que se dan.
Los recursos de mejora que DIDE te propone para ese alumno, según su resultado, están disponibles desde el primer momento y puedes aplicarlos en clase sin esperar a nadie. Lo único que cambia en estos casos es quién habla con la familia.
Tres o más indicadores en rojo en el mismo estudio, o rojos que aparecen a la vez en aprendizaje y en bienestar emocional.
Aunque sea un único rojo y esté aislado, conviene consultar siempre: acoso escolar, ciberacoso, bajo estado de ánimo, dificultades en la relación con la alimentación y desadaptación familiar. Son las que activan la responsabilidad de protección del centro.
La mirada de la familia y la tuya difieren mucho en los mismos indicadores. Cuando las dos miradas no coinciden, hay algo que ninguna de las dos está viendo completo.
Has aplicado pautas durante un trimestre y el indicador sigue igual o va a peor.
Un rojo aislado de aprendizaje (lectura, escritura, cálculo, memoria, atención y concentración) con la familia alineada. Aquí trabajas tú con los recursos del aula y revisas al trimestre. Si se consultase absolutamente todo, orientación se saturaría en octubre y quien perdería sería el alumnado que de verdad necesita esa mirada especializada.
Compartes el estudio desde la propia plataforma con el profesional o profesionales que consideres, y la comunicación a la familia la hacen ellos. Valoran cómo presentarlo, qué recursos entregar y si procede otra prueba o la derivación a un especialista, ya con el informe DIDE en la mano.
Y mientras tanto, tú sigues. Consultar no es esperar.
Estos criterios son la recomendación de DIDE y cada centro puede ajustarlos a su realidad. Lo importante es tenerlos acordados antes de septiembre, para que ningún tutor tenga que decidir solo dónde está la frontera.
Qué se observa en cada área y a partir de qué edad, con perfiles de observación por temática.
Explorar →La guía paso a paso, con las pantallas reales de la plataforma.
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